El carcelero, tras el empate que no lo colocaba en una mala posición, sufrió una derrota ante Manuel Belgrano, un equipo que como se había anticipado, iba a salir a manejar el partido y armar buen fútbol desde la patada inicial. De esta forma, se impuso en un muy mentiroso 4 a 3.
El buen toque de los azules rápidamente se hizo sentir, pero para ilusión carcelera, no fueron claros a la hora de la definición. De todas formas, se vieron algunas contras, pero sin mucho peligro por parte del Buenos Aires. A la hora del pitazo para finalizar el primer tiempo, el resultado era 1 a 0.
Sin embargo en el segundo tiempo, ráfagas de certeza futbolística dejo al blanco y negro abajo por 4. Sólo faltaba la música y las luces, el baile estaba dentro de la cancha. Incluso se pudo ver cambios ridículos de posiciones.
La característica carcelera salió nuevamente a la luz. La garra desató una furia incontenible hacia la humillación que se estaba planteando. Con individualidades pero mucho amor propio, llegó el descuento. Esto animó al equipo y tras rebotes, arremetidas y demases, increiblemente, el Buenos Aires se había puesto 4 a 3. Los cambios posicionales provocadores cesaron, pero el nerviosismo de los amigos de Manuelito estaba planteado. Sin embargo, era tarde, y el siempre discutidísimo Pitana estableció el final del partido.
Esta derrota, dejó dudas y preocupaciones en el vestuario de los oriundos de Villa Crespo, que si bien se los vio con actitud, la carencia de buen fútbol estaba haciendo grietas en las relaciones internas del grupo.
Nota: Fotos no se pudieron conseguir por un tema de seguridad, pero se pudo grabar clandestinamente un video que no será de la partida, debido a la danza húngara a la que se sometieron los integrantes del Buenos Aires.
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